Miranda Bosch Galería
Montevideo 1723
CABA

Su obra hace un barrido inteligente y elegante de la historia del arte abstracto y geométrico en la Argentina: inventa objetos concretos inexistentes en la realidad, investiga las opciones volátiles de la luz y coquetea con paisajes espaciales. Pero al mismo tiempo, las obras de Hernán cargan con una sombra generacional involuntaria: son pantallas, esos objetos a la vez planos y profundos que se convirtieron en una entidad más de nuestras vidas desde la democratización de la televisión y luego con internet y la telefonía digital; esas pantallas que construyen una imagen reconocible a partir de una abstracción química y tecnológica que sucede en la oscuridad de su interior, en lo que no vemos ni entendemos. Me animo a creer que Salvo pareciera hacer lo inverso: detrás de sus abstracciones hay paisajes nublados, relámpagos abriendo una bruma, estrellas fugaces disparadas por la atmósfera y hasta huellas dactilares como grafismos paleolíticos. Ante el hiperrealismo reinante de las imágenes creadas por la IA que aparecen en nuestros dispositivos, Salvo elige apagar la pantalla y esgrafiar sobre su superficie, a veces, o hacernos ver colores en su contorno, otras. Y este es el segundo péndulo, que al moverse genera, con el otro, un movimiento constante impredecible: realidades que son abstracciones, que dejan de serlo para convertirse en visiones empañadas de lo real, que se transforman en pantallas ciegas que vuelven a ser realidades. El movimiento del doble péndulo: lo más caótico que la ciencia puede explicar.
Extracto del texto de Marcos Krämer, verano de 2025
La muestra se podrá visitar desde el martes 11 de marzo a las 18hs hasta mayo en Miranda Bosch Galería, Montevideo 1723, CABA y de Lunes a viernes de 13 a 19 hs.
Entrada libre y gratuita.